Consecuencias de comprar productos falsificados

Las marcas permiten que quien compre un producto se asegure de su origen y calidad. Además, en caso que existan problemas con el producto, la marca ayuda a saber contra quién dirigirse para exigir responsabilidades.

En cambio, al comprar un producto falsificado, no es posible saber por quien fue confeccionado el producto, cuál es su calidad o de qué ingredientes o materiales está hecho, por lo que en ciertos casos podrías poner en riesgo tu salud y seguridad.

Por otra parte, en caso de que el producto tenga fallas o provoque algún daño, no existirá claridad respecto a quién exigir responsabilidades o garantía.

Al comprar un producto falsificado, se apoya a quienes cometen delitos contra los derechos de propiedad industrial.

Los productores e importadores de productos falsificados al actuar al margen de la ley, son empresas que no pagan impuestos al Estado y podrían estar incumpliendo la legislación laboral. De este modo, al comprar un producto falsificado se daña no sólo a los legítimos dueños, sino también a la economía del país y a terceros.

Cómo distinguir si un producto es falsificado

Puede encontrarse productos falsificados en muchos lugares, incluso en el mercado formal, pero especialmente se encuentran en:

  • Mercados
  • Puestos callejeros
  • Internet